Instituto Yoga Kai Palermo Soho Buenos Aires
Director José Maureira


El Viaje del Héroe

Autoras:
Eleonora Cannistraci eleonoracannistraci@yahoo.com.ar
Graciela Lovarvo  gracielalovarvo@fibertel.com.ar
Marta Oguic fenfus@hotmail.com

Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2008


 



 INTRODUCCIÓN

El viaje del héroe constituye una epopeya que todos nosotros llevamos a cabo a lo largo de nuestra vida, y en más de una oportunidad a lo largo de la misma.

Comienza con nuestro nacimiento y luego se desarrolla a través de todas las pruebas que debemos atravesar a lo largo de nuestra existencia hasta culminar al final del viaje.

A lo largo del periplo  atravesamos diferentes comienzos y sus respectivos finales.

Cada etapa es un viaje en sí misma y al concluir,  otro ciclo comienza dando lugar a un nuevo viaje.

El filósofo Joseph Campbell enumeró las distintas etapas de este viaje, las cuales en parte o en su totalidad se encuentran presentes en diversos mitos y leyendas.

Si bien expone una serie de acápites en los cuales se divide el viaje, no todas las etapas se verifican en la totalidad de los mitos, sí en cambio las tres principales, a saber: partida, iniciación y regreso.

Así encontramos en todos los relatos la partida que da origen al viaje instando al héroe a abandonar la comodidad de su vida ordinaria.

La iniciación que a modo de ritual debe atravesar una vez iniciado el viaje, como una forma de ratificar el rumbo, las pruebas y escollos hacen que defina su voluntad de continuar en la tarea emprendida.

El regreso, una vez alcanzado el propósito que lo impulsó a emprender el viaje llega el momento de volver a la tierra prometida, de regresar a casa, trayendo la sabiduría alcanzada durante el viaje de modo de compartirla con otros y de continuar con una vida más integrada.

Estos elementos se hayan presentes en los diversos mitos que llegan hasta nuestros días como testimonio de aquellos viajeros que emprendieron el viaje antes que nosotros.

Hoy contamos con mayores recursos, más información y mejores hojas de ruta pero siempre somos discípulos en proceso de aprendizaje.

La receptividad nos ayudará en el camino, permitiéndonos utilizar la experiencia que otros nos han legado, y del mismo modo nuestra propia creatividad podrá ayudarnos en las diversas oportunidades a sortear dificultades y hacer más agradable el viaje.

Ni siquiera tenemos que arriesgarnos solos a la aventura, porque los héroes de todos los tiempos se nos han adelantado, el laberinto se conoce meticulosamente; solo tenemos que seguir el hilo del camino del héroe. Y donde habíamos pensado encontrar algo abominable, encontraremos un dios; y donde habíamos pensado matar a otro, nos mataremos nosotros mismo; y donde habíamos pensado que salíamos, llegaremos al centro de nuestra propia existencia; y donde habíamos pensado que estaríamos solos, estaremos con el mundo.

DESARROLLO

COMPRENDIENDO AL YOGA COMO UN VIAJE DEL HÉROE

Primera etapa: La Partida. La llamada a la aventura:

“El despertar del Yo”.
Nos acercamos a la prática del Yoga, para ayudarnos a resolver problemas de la vida; dolores, traumas, enfermedades físicas, emocionales, psicológicas; otras personas se acercan a la práctica del yoga por el ejercicio físico y entran por la puerta Rajásica, o por la vía de la relajación y entran por la puerta Tamásica; otras por curiosidad o por error, que no es otra cosa que la causalidad; y se abre un destino, un profundo camino del alma.

La retirada consiste en una radical transferencia de énfasis del mundo externo al interno, del macro al microcosmos, de la tierra perdida a la paz del reino eterno que existe en nuestro interior; consiste en adentrarnos en aquellas zonas causales de la psique que es donde residen las verdaderas dificultades, aclarar dichas dificultades y llegar hacia la experiencia y la asimilación no distorsionada a las que C. G. Jung ha llamado “imágenes arquetípicas”.
El destino ha llamado al héroe, y ya ha transferido el centro de gravedad espiritual del seno de su sociedad a una zona desconocida.

El rechazo a la llamada
La negativa a esta llamada, el auto boicot, la queja, las excusas, el “todavía no es momento”, “ya no tengo edad para eso”, “es mucho esfuerzo”, etc., etc., cada uno de los comentarios y acciones que hacemos intentando justificar que el miedo a encontrarse con lo desconocido, o mejor dicho, con “uno mismo” es muy grande.

La negativa es esencialmente, una negativa a renunciar a lo que cada cual considera como su propio interés, sin saber que el destino tiene intereses particulares con cada uno de nosotros.

El rechazo a transitar el viaje, solo creará nuevos problemas para uno mismo  y bastará esperar la aproximación gradual de la desintegración. El reprimir “la sombra”, solo la guiará más hacia la luz con una enorme fuerza por querer ser liberada, y la fuerza que ha de destruir nuestro sistema egocéntrico se convertirá en un monstruo. Nos hostigará, de día y de noche, por el ser divino que es la imagen del yo vivo dentro del laberinto cerrado de nuestra propia psique desorientada. Pero no todos los que vacilan están perdidos. La psique tiene muchos secretos en reserva, nos llevara al continente perdido de las imágenes infantiles inconscientes y arquetípicas, donde una fuerza transformadora nos guiará a un nuevo plano.

Ayuda sobrenatural:
Para los aventureros que emprendemos el camino, esta figura es la fuerza protectora y benigna del destino, que nos guiará y ayudará en el viaje.
Recuerdo que en las primeras prácticas de Pranayamas, en la práctica de Yoga, me apareció mentalmente la imagen de una viejecita, me acuerdo también, de comentarios parecidos de algunas compañeras; cada uno con sus propias creencias y símbolos. El héroe que llega con la protección de la madre cósmica no puede ser dañado.

Protector y peligroso, maternal y paternal al mismo tiempo, este principio sobrenatural de la guardia y de la dirección une en sí mismo todas las ambigüedades del inconsciente, significando así el apoyo de nuestra personalidad consciente en ese otro sistema, más grande, pero también la inescrutabilidad del guía que se hace seguir por nosotros, con peligro de todos nuestros fines racionales.

El Cruce del Umbral:
Solo atravesando los límites de lo conocido, el individuo capaz y valeroso, hará desaparecer el peligro y podrá entrar en una zona de experiencia hacia lo desconocido.
La misma fuerza que nos mantiene alejados, temerosos y egocéntricos; es la fuerza destructora que solo mostrará este aspecto cruzando nuestros límites, vivos o muertos, y liberará al héroe de su ego.

El vientre de la ballena:
El héroe va hacia adentro para renacer, es tragado por lo desconocido, como el templo interior y parecerá que ha muerto, ya que en esa entrada al templo sufrirá una metamorfosis, que es la renovación de la vida.
Pero ten cuidado, los guardianes del umbral apartan a los que son incapaces de afrontar los grandes silencios del interior.

El héroe cuya liga con el ego ya esta aniquilada, cruza de un lado y de otro los horizontes del mundo, pasa por delante del dragón tan libremente como un rey por todas las habitaciones de su casa.

Segunda etapa: La Iniciación  El camino de las pruebas:

“La purificación del Yo”.
Si alguien desciende a las torcidas curvas de su propio laberinto espiritual pronto se encuentra en un paisaje de figuras simbólicas. Esta es la segunda etapa del camino,  la de la purificación del yo, el proceso de transmutaciones de las figuras infantiles de nuestro pasado personal.

El héroe descubre y asimila su opuesto, “su sombra”, su propio ser insospechado. Una a una van rompiéndose las resistencias.
En el proceso de evolución espiritual el yogui va profundizando en la experiencia de sus Koshas (cinco envolturas o cinco cuerpos), liberándose de las limitaciones que imponen cada una hasta alcanzar el cuerpo causal, donde se produce la unión de la conciencia individual con la Conciencia Cósmica o Ser Universal.

El héroe debe hacer a un lado el orgullo, la virtud, la belleza y la vida e inclinarse o someterse a lo absolutamente intolerable. Entonces descubre que él y su opuesto no son diferentes especies, sino una sola carne.

El matrimonio. El encuentro con la diosa
La diosa comprende, a la creadora, la que nutre, la madre, la virgen; y también es la muerte, el vientre y la tumba, el “bien” y el “mal” exhibiendo las dos formas de la madre, la personal y la universal.
Se espera que el devoto contemple las dos con ecuanimidad. A través de este ejercicio su espíritu queda purgado de sus sentimentalismos y resentimientos infantiles e inapropiados y su mente abierta a la inescrutable presencia que existe como ley e imagen de la naturaleza del ser, y no primariamente como el “bien” y el “mal”, como el bienestar y la desesperación con respecto a su conveniencia humana infantil.
La forma de la diosa adopta para el héroe, múltiples transformaciones. Ella lo atrae, lo guía, lo incita a romper sus trabas.
La diosa guardiana de la fuerza inagotable requiere ser descubierta por un “corazón gentil”. La mujer es la guía a la cima sublime de la aventura sensorial y es aquí donde aparece “Samadhi”, el yoga como un camino femenino.

La mujer como tentación:
La mujer es la vida,  y el matrimonio representa el dominio total de la vida. Las pruebas que sufre el héroe, preliminares a sus últimas experiencias y hechos, son el símbolo de esas crisis de realización por medio de las cuales su conciencia se amplía y se capacita para resistir la posesión completa de la madre destructora, su inevitable desposada. De esa manera sabe que él y el padre son uno solo.

Cada fracaso es referido a una restricción de la conciencia. Los arranques de cólera son los recursos de la ignorancia. El eje de la dificultad reside en que nuestros puntos de vista conscientes pocas veces corresponden a lo que la vida realmente es.
Uno de los males enumerado por Patanjali, la ignorancia de si mismo, Klesas: Avidya.
La vida, los actos de la vida, los órganos de la vida, la mujer como el gran símbolo de la vida, se vuelven intolerables para la extremada pureza del alma.
El que busca la vida detrás de la vida debe ir mas allá de ella, sobrepasar las tentaciones de su llamada y tender al éter inmaculado que ella esconde.

Expiación con el Padre:
“No temáis” dice el gesto de la mano de Shiva.
El aspecto de ogro del padre es el propio ego que se ha dejado atrás. Se requiere abandonar la unión al yo mismo, confiar en la misericordia del padre, tener una visión más realista y equilibrada del padre y por ende, del mundo.

El individuo soporta la crisis, solo para descubrir que la madre y el padre se reflejan el uno al otro y son en esencia los mismos. La energía que está tras la pareja elemental de contrarios, es una y la misma.

Sobre la Energía Universal dicen los Hindúes: “Aunque esta escondido en todas las cosas, su Alma no reluce, solo es visto por quien tiene vista sutil y un intelecto sutil” (Khata Upanisha).

El héroe adquiere la madurez para entender como las enfermizas y enloquecidas tragedias de este vasto mundo sin escrúpulos adquieren plena validez en la majestad del Ser; trasciende la vida, se eleva y tiene una peculiar mirada de la fuente, ve la cara del padre y se reconcilia. Porque la esencia del tiempo es el cambio, la disolución de la existencia momentánea; y la esencia de la vida es el tiempo.

La apoteosis:
Se nos aparta de la madre, se nos mastica en fragmentos y se nos asimila al cuerpo universalmente aniquilador del mundo del ogro para quien todos los seres y las formas preciosas son los elementos de un festín, pero entonces, milagrosamente renacidos, llegamos a ser más de lo que éramos.

El mismo padre ha sido el vientre, la madre, de un segundo nacimiento. Los dioses masculinos-femeninos son comunes en el mundo del mito. Shiva aparece unido en un mismo cuerpo con Shakti, su esposa, él a la derecha y ella a la izquierda (igual que los Nadis) en la manifestación conocida como Ardhanarisha “El señor Mitad Mujer”.

Las imágenes infantiles de los padres y las ideas sobre el “bien” y el “mal”, se han superado.
La forma masculina principio iniciador, la forma femenina la finalidad a la que lleva la iniciación. La finalidad es la eternidad (Nirvana), el macho y la hembra son el tiempo y la eternidad, los dos son el mismo, cada uno es ambos, la forma dual es solo un efecto de la ilusión, no es diferente de la iluminación. La iluminación es la integración.

Nosotros y el padre protector somos uno solo. Esta es la visión interior que redime. Ese padre protector es cada hombre que encontramos. Ya no deseamos ni tememos, somos lo que se ha deseado y temido. El héroe en si mismo es aquello que ha venido a encontrar.

Las dos tendencias que mueven al individuo desde su interior y animan al mundo que lo rodea son el deseo y la muerte: Eros-Thanathos. Análisis psicológico (discriminación) – Viveka e iluminación Vidya. La religión se basa en extinguir esos impulsos, apartándolo del engaño, la psicología intenta adaptar al individuo que sufre por el exceso de  impulsos.

Yoga Sutra II.26: El flujo incesante de conocimiento discriminador en el pensamiento, la palabra y las obras, destruye la ignorancia, la fuente del dolor.

“La forma es el vacío y el vacío es, sin dejar lugar a duda, la forma. El vacío no es diferente de la forma y la forma no es diferente del vacío. Lo que es forma es vacío, lo que es vacío es forma. Y lo que se aplica a la percepción, al nombre, a la concepción y al conocimiento.”

Prajña-Paramita-Hridaya-Sutra. “Cuando la envoltura de la conciencia ha sido aniquilada, se libera de todo temor, queda fuera del alcance de todo cambio”.
El apartamiento del mundo (dual) se ve como el primer paso, no como una falla (según la religión), en el doble camino que lleva a la cura más remota en el cual la iluminación ha de ganarse acerca del profundo vacío del universo que nos rodea.
Este ideal es bien conocido también en el hinduismo: aquel que ha sido libertado en vida (Jivan Mukta), desprovisto de deseos, compasivo y sabio, “con el corazón concentrado por el yoga, que considera todas las cosas de la misma manera, se ve a si mismo en todos los seres y a todos los seres en si mismo. De cualquier manera que lleve su vida, ese hombre vive en Dios” (Bhagavad Gita, 6:29, 31)
Los sabios, de ásperos cuerpos pero de espíritus eternamente jóvenes, meditan en las montañas o viajan sobre mareas inmortales montados en animales extraños y simbólicos, o tienen conversaciones deliciosas junto a las tazas de te al sonido de la flauta.
 
La bendición final:
Los antiguos tantras: “Todas las deidades visualizadas no son sino símbolos que representan los diferentes sucesos que ocurren en el Camino”.

Esto es útil, porque la mente se siente como en su casa con las imágenes y le parece recordar algo conocido. Pero esta circunstancia es también un obstáculo, porque los sentimientos se apoyan en los símbolos y resisten violentamente todo esfuerzo para sobrepasarlos.

Así como los fragmentos de un sueño derivan de la energía vital del que los sueña, y representan partes fluidas y complicadas de una sola fuerza, así todos los mundos, terrestres o divinos, reflejan la fuerza universal de un solo misterio inescrutable: la fuerza que construye el átomo y controla las orbitas de todas las estrellas.

La posibilidad de la inmortalidad fascina al corazón del hombre. Lao Tse, Tao te King: “Todas las cosas devienen, se elevan y regresan...El volver a la raíz es como la búsqueda de la tranquilidad...es como un movimiento hacia el destino...es como la eternidad. Reconocer la eternidad es la iluminación y no reconocerla trae el desorden y el mal...”

Esa fuente de vida es el corazón del individuo y dentro de si mismo ha de encontrarla, si puede romper las capas que la cubren.
Yoga Sutra II.27: A través de este flujo ininterrumpido de percepción consciente discriminadora, se obtiene el conocimiento perfecto, que cuenta con siete esferas.
Kena Upanishad: “Allí no llega el ojo, ni la palabra, ni la mente: no lo conocemos, ni sabemos como enseñarlo. Es diferente de todo lo conocido, y está también más allá de lo desconocido”.

Tercera etapa: El Regreso. El rechazo del regreso:
El héroe debe regresar con su trofeo transmutador de la vida. El ciclo completo, la norma del Monomito: Separación-iniciación-retorno, requiere que el héroe empiece ahora la labor de traer los misterios de la sabiduría.

La huida mágica:
Parte del proceso de emprender el viaje de regreso, ya sea que cuente con la aprobación y beneplácito de los dioses que le permitan el retorno, o bien que deba huir de ellos con el botín que ha logrado.

En el Oriente se da mucha importancia al peligro de llevar a cabo las psicológicamente perturbadoras prácticas del yoga sin una supervisión competente. Las meditaciones del neófito deben ajustarse a sus progresos, de manera que la imaginación sea defendida en cada uno de sus pasos por devatas (deidades adecuadas, visiones) hasta que llegue el momento en que el espíritu preparado pueda avanzar solo.
El problema de la crisis en el umbral de regreso es el éxito humano.

El rescate desde el mundo exterior:
Para regresar a su mundo, el héroe puede necesitar ayuda, pudiera necesitar que el mundo lo rescate.
La excursión milagrosa ha sido solo el preludio, el héroe de regreso a la vida diaria, ya sea rescatado, impulsado o dirigido gentilmente, tiene que volver a entrar con su don, sin aferrarse al ego y por medio de la gracia, debe enfrentarse a la sociedad con su elixir que destroza el ego y redime la vida y soportar el golpe de respuesta de las dudas razonables de los duros resentimientos y de la incapacidad de las buenas gentes para comprender.

El cruce del umbral:
Nuevamente atraviesa el portal que lo reintegra al mundo normal y que le permite regresar.
¿Cómo dar en el lenguaje del mundo de la luz, los mensajes que vienen de las profundidades y que desafían la palabra? El don traído de la profundidad se racionaliza, y se estimula la creación de un nuevo héroe.
Así como los sueños que parecen importantes durante la noche pueden parecer tontos a la luz del día.

El regreso y la reintegración a la sociedad, que es indispensable para la circulación continua de la energía espiritual dentro del mundo, y que desde el punto de vista de la comunidad, la justificación del largo retiro del héroe, es usualmente lo que ante él se presenta como el requisito más difícil.
El héroe que regresa, para completar su aventura debe sobrevivir al impacto del mundo. ¿Por qué volver a mundo así, consumido por las pasiones, después de la experiencia de la visión de plenitud?
La gran clave: descubre que los dos reinados son en realidad uno.

La posesión de los dos mundos:
La bailarina cósmica, declara Nietzsche, no descansa pesadamente en un solo punto, sino que ligera y alegremente brinca y se vuelve de una posición a otra.

El hombre cósmico ha sido bendecido por la visión de la esencia natural del cosmos, su infinito, sin fin sin principio y sin medio; una visión que trasciende el alcance del destino humano.

Los símbolos son el vehículo de la comunicación y no su contenido; conservar la transparencia del símbolo, es la misión, para que no oscurezca la misma luz que se supone ha de reflejar. El Upanisahd Kena tiene el mismo espíritu: “Saber no es saber, no saber es saber”.

Shankaracharya, Vivekachudamani (542 y 555): “Unas veces un tonto, otras veces un sabio, unas veces poseído de real esplendor, otras veces errando, unas veces tan quieto como un pitón, otras veces con una expresión benigna, unas veces lleno de honores, otras insultado, otras desconocido; así vive el hombre realizado, siempre feliz con la suprema dicha. Así como un actor es siempre un hombre, lleve o no la indumentaria de su papel, así es el perfecto conocedor de lo Imperecedero, siempre lo Imperecedero y nada más”.

Libertad para vivir.
La meta del mito es despejar la necesidad de esa ignorancia de la vida, la ansiedad del mundo de la acción y el tiempo pasajero, y efectuar una reconciliación de la conciencia del individuo con la voluntad universal, la vida imperecedera que vive y muere en todos.

Bhagavad Gita (2:22-24) “Haz sin apego el trabajo que tienes que hacer... cédeme todas tus acciones, con la mente concentrada en el Yo, libérate de la nostalgia y del egoísmo, lucha sin dejarte perturbar por la congoja”.

La peligrosa jornada es una labor no de adquisición sino de readquisición, no de descubrimiento sino de redescubrimiento. Se revela que las fuerzas divinas buscadas y peligrosamente ganadas han estado siempre dentro del corazón del héroe.

CONOCIENDO A DEEPAK CHOPRA EN EL MARCO DE LOS
“12 ESTADIOS DEL VIAJE DEL HÉROE”

 
Yogui elegido por destacarse como escritor en el floreciente camino entre la manera oriental y occidental de conocer el universo y desentrañar el sentido último de la existencia de los seres humanos dentro de él, el Dr. Chopra ocupa un lugar preponderante entre los benefactores de la humanidad por su labor de divulgador a nivel planetario de la milenaria medicina Ayurveda.

1. Mundo ordinario
Deepak Chopra nace en Nueva Delhi, India, en el año 1947. El contexto histórico refleja a un país con levantamientos populares en contra del dominio del impero británico y el inicio del movimiento pacifista que daría como resultado la independencia de la India encabezado por el  abogado indio llamado Mohanandas Gandhi.

2. El llamado de la aventura
Cuando Deepak contaba con 6 años de edad, sus padres viajan a Inglaterra por razones profesionales, quedando el niño y su hermano menor al cuidado de los abuelos paternos. Estos hacen todo lo posible para que los niños estén a gusto, pero el alejamiento de los padres es insustituible.

3. Reticencia del héroe o rechazo del llamado
Durante esos años de añoranzas, repentinamente fallece el abuelo, luego de un festejo. Deepak se enfrenta con el miedo, la angustia y la expectación y su hermanito convierte el dolor emocional en un síntoma físico, su piel comienza a desprenderse y a caer, sin que los médicos que lo atendieron pudieran encontrar la cura. Lo único que aconsejaban era el regreso de los padres, hecho que ocurrió y fue la solución de la enfermedad psicosomática que sanó. Esta dolorosa experiencia temprana marcaría la vida de Deepak para siempre.

4. Encuentro con el mentor o ayuda sobrenatural
El jovencito Deepak es un buen lector. Una amiga de la familia sugiere tres obras literarias sobre vidas de médicos excepcionales, que como recuerda de adulto lo definieron en su vocación por la medicina.

5. Cruce del primer umbral
Terminados sus estudios tiene metas bien definidas: rechazar las ventajas que podía ofrecerle haber nacido en una familia de profesionales prestigiosos y con acceso al poder, que le facilitarían una vida tranquila y un trabajo seguro y viajar a EE.UU. para estudiar endocrinología. En el nuevo país era uno más de los miles que acuden a las universidades provenientes de todos los países del mundo. Tiene que apoyarse en su espiritualidad para acostumbrarse a otros hábitos, perspectivas y formas de relacionarse absolutamente distintas a las de su país de origen.

6. Pruebas, aliados y enemigos
A punto de recibirse concursa una beca para trabajar en el equipo de especialistas en endocrinología más prestigiosos internacionalmente, el milagro se produjo y a pesar de los numerosísimos postulantes Deepak fue aceptado. Pronto llegaron la desilusión, los trabajos eran rutinarios, se elaboraban en tiempos mínimos al solo efecto de ser publicados para el  lucimiento del jefe, que era un típico autoritario, irascible y descortés. El famoso jefe discute con Deepak, quien no se deja intimidar por el “maestro”, y al poseer la entereza suficiente replica en los mismos términos en que era ofendido y se retira del lugar para buscar la calma y renunciar.

7. Acercamiento
Durante la difícil prueba, todos los días encontraba en el periódico que leía cada mañana un humilde aviso solicitando un médico de guardia para un pequeño hospital. No cree en las casualidades, se postula y es aceptado. Esto significa un cambio cualitativo porque pasa del laboratorio a los cuerpos reales de los seres humanos.

8. Prueba difícil o traumática
Aprende con los seres humanos de carne y hueso. Aparece la necesidad de ampliar conocimientos de medicina, desea que todo ser que acude a una consulta médica sea valorado como persona  y no como un número de una estadística, unas iniciales en una planilla, un caso anónimo entre miles de casos igualmente tratados con frialdad que para nada contribuye a la curación.

9. Recompensa
En 1981, enfrentado a esta disyuntiva, se contacta con el especialista en medicina Ayurveda  Brihaspati  Dev  Triguna, un hito fundamental en su trayectoria médica y filosófica. También adhiere a los postulados de la Meditación Trascendental  del gurú Maharishi Manesh Yogi.

10. El camino de vuelta
Diez años después del primer contacto con la medicina Ayurveda, el Dr. Chopra firmó un artículo sobre la misma, en la más prestigiosa publicación médica internacional, numerosas voces de protesta llegaron a la redacción, solicitaron una retractación del artículo, sin embargo el paso ya estaba dado. El mundo comenzaba a conocer una forma diferente de entender la medicina, sin hacer separación de mente- cuerpo- alma (uno de los principios fundamentales de la terapia Ayurveda).

11. Resurrección del héroe
Siguieron muchas críticas, también ataques personales al Dr. Chopra, quien seguía repitiendo y no dejaba de afirmar que las diferentes drogas empleadas en la medicina occidental  no atienden satisfactoriamente a los fines que persiguen. Estableciéndose definitivamente como difusor de esta milenaria medicina en todo el planeta.

12. Regreso con el elixir
Millones de personas han comprendido y se han beneficiado del profundo mensaje que el Dr. Chopra, con su vida y su obra, ha brindado a todos cuantos se han detenido a comprender y seguir la sabiduría de sus enseñanzas.

Así como se describió el viaje del héroe según la visión de Joseph Campbell  la filosofía hindú del yoga contempla con precisión y maestría el “camino del autoconocimiento” que comprende los siguientes puntos

- Despertar de la conciencia pura
- Desindentificarse del cuerpo-mente
- Identificarse con SIVATMAN (Alma Individual)
- Conciencia espiritual “NIRVICHARA” (sin pensamiento)

Obstáculos del camino:

Los componen los tres nudos psíquicos o Granthis producto de la propia naturaleza humana por identificarnos con nuestro cuerpo-mente, a demas delos propios bloqueos que el individuo acumula a lo largo de su vida.

1er nudo: Brama granthi: en el chakra Muladhara, cualidades tamáicas (egoísmo, negatividad, letargo, ignorancia, etc.) Apego a los placeres fisicos y al mundo material.

2do nudo: Vishnu granthi, en el Anahata, cualidades rajásicas (pasiones, ambiciones, hiperactividad. Apego emocional a personas o cosas.

3er nudo: Rudra Granthi en el Ajna. Apego a los poderes psíquicos (siddhis), la ambición espiritual, el ego (concepto de uno mismo como individuo)

El mito del héroe y la heroína. Receptividad y Creatividad

“La búsqueda de sí mismo es el gran “mito del héroe” en cada uno de nosotros.
Todos tenemos un monstruo del desconocimiento de nosotros mismos y buscar lo “sagrado” de nosotros es el comienzo de la “aventura interna” para rescatar a la persona real, amorosa con sentimiento y restarle importancia al personaje creado: frió, agresivo, desconfiado y dominador”

“Otros caminos son el desarrollo consciente de las fuerzas del sentimiento, mediante la sensibilidad artística y la capacidad creativa que todo tenemos” (1)

La receptividad y la creatividad son los polos complementarios (2)

Receptividad: Abriéndonos a recibir podemos acceder a mas información más posibilidades. La información que podemos recibir es inconmensurable.

Creatividad: Al materializar lo que intuimos con la energía de la intención y la información de los deseos el proceso se transforma en creatividad

La crisis de la mitad de la vida, como oportunidad para la evolución.

En la evolución humana atravesamos tres etapas, que pueden observarse naturalmente:

1er etapa
Primeros cinco años de vida. El niño explora continuamente sin inhibiciones. Receptividad  y creatividad fundidas en el juego.

2da etapa
Comienza en la escuela, no nos preocupa ser receptivos-inventivos, el esfuerzo está centrado en construir un esquema estable, consonante con las costumbres y hábitos de la sociedad. Si se logra tener éxito, el esquema establecido puede durar bien avanzada la adultez. Habiendo agotado el esquema deviene la denominada “crisis de la mitad de la vida”, como toda crisis anuncia la oportunidad de sumirnos en nuestro interior y redescubrirnos completos. De manera de abrirnos a la amplia gama de la receptividad-creatividad en todos los aspectos de la vida, donde no hay limites de edad, su potencial en la conciencia, esencia del Espíritu que nos abre paso a una

3er etapa.
Donde la receptividad viene de niveles, más profundos y la creatividad se expresa en tres ramas de deliciosos frutos:

1) El viaje:

- Hacia lo desconocido exterior: descubrir playas remotas, escalar montañas, peregrinar a lugares sagrados, caminar meditando, salir a correr, etc.

- Hacia lo desconocido interior: terapias con temas puntuales sin resolver, terapias corporales como yoga, esferodinamia, tai chi, Chi kung, etc. o religarse con la espiritualidad.

2) El juego: con nosotros mismos en la diversión, en el humor y en las relaciones con los demás, en el disfrutar.

3) El arte: recuperar talentos y dones si los tenemos o empeñarnos en el arte del buen vivir, con la cantidad de áreas donde podemos experimentar: poesía, literatura, mimo, teatro, baile étnico, danza, escultura, pintura, artesanías, arte culinario, diseño, jardinería, bonsái, ceremonia del té, etc.

La esencia de la creatividad es dar vida al espíritu en  cada uno de nosotros y aplicarlo en las relaciones, la familia, el trabajo y la comunidad. Hay que poner pasión, persistencia, humor para dar a luz al espíritu creativo, bien vale la pena recibiremos la oportunidad de un necesario renacimiento.
 
CONCLUSIONES

El viaje del héroe, es el camino de la vida, cuando tomamos conciencia  de que nuestra vida tiene un sentido y nos atrevemos a buscarlo, ese sentido está escrito en nuestro interior y el puente hacia la búsqueda es el viaje.

El yoga nos enseña que la búsqueda hacia afuera y el encuentro con uno mismo se integran a través de su práctica.

El yoga es un camino en el viaje del héroe, y es un viaje del héroe en sí mismo.
El camino del autoconocimiento es el único posible boleto de partida y de llegada, en este viaje.

En cada una de las paradas de la aventura nos encontraremos, a nosotros mismos. Cada uno se reflejará según el nivel de práctica que elija y pueda realizar; hasta donde llegue dependerá de la fortaleza y seguridad interior, y del misterio de atreverse a dejarse a uno mismo atrás, perdiéndose en el laberinto de la psique, en el silencio interior, en el Kumbaka, para volver a nacer o renacer y  volver a encontrarse.

Como en el despertar de los chakras, somos héroes y heroínas, en la medida que tomamos conciencia de ello.
El yoga es en esencia sagrado, no habla en un lenguaje racional, sino en el lenguaje de lo simbólico.

A partir de la práctica integrada de asanas, pranayamas, mudras y bandhas, despertando los chakras e  integrando la meditación, el yogui emprende el despertar de la Kundalini, la energía dormida, y el desbloqueo de los granthis, con el fin de lograr la unión. Nos encontraremos con trabas y bloqueos, dolores y karmas, el miedo y el deseo, con lo desconocido.
El regreso esperemos sea de la mano de un maestro capacitado.

Dice Campbell que bajo lo que llamamos conciencia existen no solamente joyas de las cuevas de Aladino, sino peligrosos genios: Fuerzas psicológicas, inconvenientes o reprimidas que no hemos pensado o que no nos hemos atrevido a integrar a nuestras vidas y que permanecen imperceptibles.
Son peligrosos porque amenazan nuestras estructura familiar, pero también fascinantes porque “llevan las llaves que abren el reino entero de la aventura deseada y temida del descubrimiento del Yo” (El “proceso de individuación” que habla C. G. Jung)

Mediante las prácticas yóguicas, el sadhaka conquista su cuerpo, controla su energía, restringe los movimientos de la mente y desarrolla buen juicio, a partir del que actúa correctamente y se torna luminoso. Partiendo de esta luminosidad desarrolla una percepción consciente total del núcleo de su ser, alcanza el conocimiento supremo, y entrega su si-mismo al Alma Suprema, Paramatman.

Atrapado entre los pares de opuestos, el ser humano siente la necesidad de una divinidad personal, inafectada por las aflicciones, intacta frente a acciones y reacciones, y libre de la experimentación de alegrías y tristezas. Eso conduce a la búsqueda del ideal más elevado encarnado en Purusha, o Dios. A través de esta búsqueda llega la cultura, y luego la civilización. El ser humano aprendió a distinguir entre bueno y malo, virtud y vicio, entro que es moral e inmoral. Así se descubrió el yoga; y a través de su práctica se erradican los deseos que han existido desde el principio de los tiempos, para que pueda experimentarse Kaivalya: la unión, la libertad y lo eterno.

BIBLIOGRAFÍA

· El héroe de las mil caras, psicoanálisis del mito. Joseph Campbell (Fondo de la Cultura Económica –
México)
· CHOPRA Ayurveda, sabiduría y salud, Abraham Vatek
· Luz sobre los Yoga Sutras de Patañjali, B.K.S. Iyengar (Editorial Kairós - Barcelona)
· Apuntes Yoga Kai

(1) Maku Albertino Valdez (cita de un artículo publicado en la pagina web de Yoga Kai)
(2) Estela Rontini (cita del artículo: El yoga y la mitad de la vida, publicado en la página web de yoga kai)

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