Yoga y Tercera Edad

Cuando nuestro cuerpo, mente y alma se muestran sanos y armoniosos, proporcionamos salud y armonía a los que nos rodean, así como al mundo, no retirándonos del mismo, sino siendo un sano órgano viviente del cuerpo de la humanidad.




I.- INTRODUCCIÓN

Para la tercera edad es esencial aprovechar toda técnica o sistema que le pueda resultar favorable. Todos queremos vivir y, a la vez, tememos envejecer. Durante la infancia y la juventud se da en el individuo un fenómeno de crecimiento y construcción; luego, por el contrario, entrando en la tercera edad que se denomina convencionalmente así y que en los tiempos que vivimos se ha retardado considerablemente su comienzo, sobreviene un proceso de deterioro. Hay muchos trastornos -como la artrosis- propios del deterioro físico que invariablemente se va produciendo, que pueden prevenirse o retardarse.

No podemos escapar al envejecimiento, es un proceso existencial propio, privativo e intransferible de cada ser. Debemos distinguir entre edad cronológica y biológica, una y otra no se corresponden ya que la actitud es lo fundamental.

Existen dos maneras de envejecer:

1) armónica, naturalmente; o

2) desarmónica, prematura y patológicamente.

El yoga, con sus diversas técnicas, aporta una ayuda invalorable a las personas de edad. Por otro lado, es conveniente tener en cuenta que hay enfermedades que son propias de la vejez, pero muchas otras no lo son. Podemos observar que hay personas de edad avanzada en excelente estado de salud y personas jóvenes en estado de salud precario.

Entonces como se dice en geriatría:

"NO AUMENTAR AÑOS A LA VIDA, SINO VIDA A LOS AÑOS"

II.- PRESENTACIÓN

Nunca es demasiado tarde en la vida para practicar yoga. Aprender es un placer y son muchos los goces que se pueden obtener a través de la practica del yoga. Si ha practicado yoga desde su niñez ,no debería perderse el grado de sensibilidad inteligente que ha desarrollado. Por eso la práctica regular ha de continuar para mantener la estabilidad y el equilibrio de la inteligencia de la consciencia y la inteligencia del alma.

A una cierta edad el cuerpo empieza a decaer, si no hacemos algo, dejamos incluso de irrigar sangre a zonas a las que antes sí suministrábamos.

Las asanas, o posturas, tan estudiadas durante milenios estimulan o hacen reposar a los distintos órganos o sistemas, aumentan el riego sanguíneo, descontracturan las tensiones, regulan las secreciones, hacen trabajar a grupos musculares inactivos y proporcionan elasticidad. Sus efectos, sobre todo, alcanzan al sistema osteolocomotor; no hay que olvidar que la flexibilidad y la suavidad son las compañeras de la vida, y la rigidez y la solidez las compañeras de la muerte.

Hay asanas que actúan favorablemente sobre el sistema circulatorio previniendo la arteriosclerosis, artritis reumática, asma, bronquitis. Evitan la atrofia de los órganos que no se usan, también el dolor de hígado, de estomago, de intestino, etc.

Las técnicas de respiración, como la respiración abdominal, intercostal y clavicular son muy beneficiosas, ya que respiramos mal y superficialmente, produciendo un descenso de la ventilación, lo que es más grave en la tercera edad cuando hay mayor tendencia a las broncopatías.

Junto con las asanas, la práctica de los pranayamas, depuraran el organismo barriendo los impedimentos como las toxinas y aceleran el proceso, posibilitando el equilibrio.

Hay que recordar que incluso si se consumen fármacos, como recomienda la medicina moderna, las asanas activan ciertos procesos que posibilitan que las funciones naturales ocurran más de prisa, pero no son una cura, tan solo aceleran el proceso. La naturaleza solo cura. El yoga depende de la naturaleza, por lo tanto es un método lento pero seguro, mientras que la medicina moderna es rápida pero puede no ser segura. Cualquiera que sean los beneficios que pensemos recibir del yoga no pueden reemplazar un tratamiento médico bien conducido. El yoga es un auxiliar terapéutico sumamente valioso, pero bebe mantenerse como auxiliar, respetando el lugar que le corresponde en la jerarquía de los tratamientos.

Hay una serie de principios que es conveniente, en lo posible, respetar al máximo:

    1. Conservar el peso que se tenia a los 30 años
    2. Adoptar, sobre todo, dietas ricas en verduras, frutas frescas, etc.
    3. Mantener cierta actividad física, evitando el sedentarismo
    4. Prevenir trastornos propios de la vejez
    5. Vigilar el sistema endocrino (con el aporte de vitaminas necesario)
    6. Mantener una ocupación o actividad estimulante (por ej. laborterapia)
    7. Realizar períodos de descanso en un clima armónico y sedante.

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      Use este cuadro como guía:

      1. La mayoría de las asanas trabajan por medio del estiramiento de los músculos, en tanto otros músculos permanecen relajados.
      2. El gasto energético no se incrementa mucho; por lo tanto, tampoco la carga sobre el corazón, los pulmones, los riñones y otros sistemas del cuerpo.
      3. El sistema parasimpático es estimulado. Esto conduce a la introversión, la tranquilidad y a un espíritu de autodesarrollo y satisfacción interior.
      4. La mayoría de las asanas trabajan sobre la columna vertebral, el sistema nervioso autónomo, los órganos viscerales y el equilibrio endocrino.
      5. La práctica del yoga ayuda a inducir cambios en la personalidad.
      6. Las asanas pueden ser aprendidas y practicadas fácilmente aún en una edad avanzada.
      7. Las asanas conservan la elasticidad de los músculos y las articulaciones.
Está claro que las asanas trabajan sobre el sistema tónico del cuerpo, que forma el trasfondo de las actividades físicas y mentales; también el fundamento de las sensaciones y percepciones del individuo.
 
 

III.- DESARROLLO

En las prácticas las personas deben descubrir sus propias limitaciones. Eso es lo que el yoga enseña: primero a conocer las propias limitaciones, luego a construir a partir de ellas.

Tanto el alumno como el profesor deben comprender la rigidez del cuerpo para ir paso a paso eliminándola y aumentando la movilidad para evitar accidentes. En el yoga no se puede ir con prisa, el profesor debe indicar que posturas deben hacerse y cuales evitarse y como realizarlas correctamente.

El movimiento puede ser muy leve, pero la acción es enorme.

La fatiga de los primeros días debemos superarla (los primeros pasos son los más difíciles), la buena voluntad es un factor fundamental.

Los requisitos para un profesor son múltiples, ha de ser: claro, inteligente, seguro, estimulante -para que sus alumnos no se rindan y ayudarles a lo largo de la práctica- afectuoso, prudente, constructivo, comprensivo, creativo, saber de la materia, considerado, crítico, ha de estar siempre aprendiendo.

El profesor debe estar capacitado para detectar anomalías o determinadas circunstancias específicas de sus alumnos. La sesión de yoga no debe finalizar en un estado de fatiga acentuada, ni en un estado de respiración anormal, ni con dolores musculares, ni mucho menos cardíacos. El poder de recuperación es muy deferente de un individuo a otro. Diversas circunstancias, pueden modificarla de un día a otro y deben ser tenidas en cuenta para la sesión.

Hay enfermedades que dejan un debilitamiento importante, como por ejemplo la mononucleosis, la hepatitis, las afecciones que hayan cursado con fiebre intensa o las patologías que hayan requerido la administración de medicamentos de más o menos fuerte toxicidad.

No están por completo excluidos de la práctica de yoga los obesos, las mujeres embarazadas, o en período de cuarentena, pero deben obedecer a reglas de prudencia muy exactas.

El profesor también debe tener en cuenta todos los signos objetivos que pudieran inducir a sospechar la presencia de un estado patológico. Un dolor precordial, puede ser de origen muscular, reumático o un estado de nerviosismo, pero también podría ser un trastorno cardíaco verdadero. Ante la más mínima duda corresponde al cardiólogo resolver el problema. Aparte de la postura de schavasana, todas las demás asanas se hallan contraindicadas en presencia de alteraciones del ritmo cardíaco o fatiga coronaria a no ser que el cardiólogo lo prescriba con un certificado. Hay que tener en cuenta los trastornos digestivos que adquieren carácter de aerofagia acentuada con náuseas, siendo posible esconder lesiones cardíacas coronarias.

Al alumno que se fatiga con anómala facilidad, con respiración acelerada y ruidosa y que presenta un tinte azulado en los labios, las orejas, las uñas (que siempre se deben observar), el profesor de alejarlo de la sesión ya que podría resultar perjudicial para su salud y derivarlo al médico.

Si solo padece de dolores articulares deberá sugerirle al alumno que suspenda las sesiones de yoga durante la fase dolorosa y reanude cuando el dolor haya desaparecido.

Obviamente estas precauciones se refieren a las posturas que pongan en juego las articulaciones afectadas, las demás pueden practicarse libremente. Prácticamente todas las modalidades respiratorias del pranayama no cuentan con contraindicaciones, siempre son beneficiosas.

Al comenzar la sesión, todos los alumnos, cualquiera sea su condición física, necesitan:

    1. Un calentamiento suficiente previo a la sesión específica y también una relajación bien dirigida en tiempo y forma, para poner el cuerpo y la mente listos para la práctica.
    2. Ir aumentando progresivamente la intensidad de los esfuerzos exigidos durante la sesión. Respetar el propio límite, no excederse en sus posibilidades ni prolongar las sesiones.
    3. Sostener un equilibrio adecuado entre posturas y contraposturas. El tiempo de mantenimiento irá paulatinamente avanzando. El yoga con sus asanas como los pranayamas deben adaptarse a las posibilidades y ritmos de la persona.
    4. Evitar los movimientos bruscos.
    5. Evitar toda idea de competencia.
    6. Utilizar accesorios auxiliares: bancos, sillas, la pared para apoyarse, cintas gruesas para intercalar entre las manos cuando experimente dificultad para unirlas o realizar alguna elongación, almohadas para debajo de las piernas, nalgas, frazadas para debajo de la cintura, hombros, cabeza; ladrillo para sentarse, etc. El uso de un grabador, la música debe ser suave, siempre va como fondo tanto en yoga como en el yoga nidra.
    7. Un individuo de edad avanzada no practicará en lo posible la sesión de yoga a las mismas horas que un sujeto joven. El momento más idóneo se sitúa entre las 15 y las 16 hs. por razones cronobiológicas, este es el período de menor rigidez, y la receptibilidad mental es mejor, habiendo despertado la memoria y las facultades de aprendizaje. Además la presión arterial sistólica es la más baja del día, lo cual no tiene importancia ni es perjudicial si vamos a realizar movimientos que pudieran aumentarla.
    8. El uso de ropa cómoda, blanca, ya que tradicionalmente se lo vincula con la pureza facilitando la predisposición espiritual; de algodón porque al no poseer agentes químicos de tintura, facilita la absorción de la transpiración. Descalzos y sin ningún accesorio como reloj, pulsera, anillos, collares, etc.
    9. Un ambiente ventilado, cálido en invierno, fresca en verano, se puede encender un saumerio 20 minutos antes de comenzar la sesión. El lugar en lo posible lejos de los ruidos externos, la decoración sencilla con colores claros.
    10. No ingerir alimentos por lo menos 2 hs. antes de la práctica, para tener el estómago libre del proceso de la digestión.
    11. No fumar.
    12. Es recomendable ducharse antes de la práctica para quitarse toda tensión corporal.
    13. Llegar 10 minutos antes de la sesión para no llegar con tensión, acostarse en posición decúbito dorsal y realizar de 3 a 5 respiraciones profundas.

    14.  

       

      La sesión de yoga tiene 3 etapas que deben ser respetadas:

      1. preparación
      2. meta
      3. descenso
a) PREPARACIÓN: etapa de calentamiento previo a la sesión propiamente dicha, es fundamental para predisponerse mental, espiritual y físicamente.

Se puede comenzar con la repetición 3 veces del mantra OM.

Se deben mover suavemente todas las articulaciones, elongar los músculos, sino durante el mantenimiento del asana en la fase estática se corre el riesgo de sufrir lesiones. Se debe tener en cuenta que durante los días fríos hay que calentar más tiempo que en los calurosos, debiendo esta etapa ser suficiente pero no exagerada.

La entrada en calor debe actuar sobre todo el cuerpo, entero.

Se puede comenzar con movimientos lentos (para evitar los mareos) de cuello: frontal, lateral y circunducción, coordinados con la respiración. (Fig. 1, 2, 3 y 4).

Continuar con movimiento de hombros. (Fig. 5, 6 y 7).

Movimiento de las muñecas, dedos, apretar y relajar las manos, frotarlas, aplaudir.

Movimiento de brazos, hacia arriba, abajo, extensión, flexión de codos, circunducción.

Mover las caderas. (Fig. 8, 9 y 10).

Movimiento de rodillas. (Fig.11 y 12).

Movimiento de piernas, elevarlas con flexión de rodillas a 90 grados.

Movimiento de pies: elevarnos en punta de pies, flexión, extensión y rotación. Mover los dedos.

Movimiento de la columna: lateral, flexión y extensión. (Fig 13, 14, y 15) (movimiento de hachazo)

Todos estos movimientos serán suaves, con pocas repeticiones, de 3 a 5, acompañados con una respiración consciente.

b) META: en el vinyasa también se divide en una preparación, meta y descenso. En la preparación se puede comenzar con el mantra OM repitiéndolo 3 veces si no se ha realizado al comenzar la etapa de la entrada en calor.

En la meta primero hay que decidir sobre el objetivo, apuntar la secuencia de antemano y la cantidad de respiraciones que se propone ensayar en cada postura. Las asanas se deben realizar en una secuencia inteligente, según el objetivo. El vinyasa es importante psico y fisiológicamente. La importancia psicológica estriba en preparar una secuencia de asanas para que exista una estructura y una figura bien definida facilitando a la mente su concentración. Desde el punto fisiológico para evitar lesiones y economizar energía. Cada asana debe tener sus movimientos previos para luego sostenerla un tiempo de respiraciones. El orden de las asanas varía según la disposición mental y física de cada uno, el tiempo que lleva practicando yoga, la hora del día y el tiempo que se dispone para la práctica.

Se sugiere comenzar de pie si la práctica es por la mañana, para eliminar la falta de elasticidad, en cambio cuando la práctica es más tarde o si ya practicó por la mañana, su preparación no necesita ser tan prolongada pudiendo comenzar sentado con las piernas cruzadas.

Las modificaciones representan un papel importantísimo en las prácticas de las asanas. Se las puede usar para hacerlas más difíciles o más sencillas facilitándolas, para trabajar más sobre regiones específicas del cuerpo y para añadir variedad e interés durante la práctica. Lo más importante es que se pueden facilitar las posturas, sin necesidad de esforzarse tratando de alcanzar una postura que, en las primeras etapas, podría ser físicamente algo imposible. En lugar de ello, las modificaciones le permiten realizar adecuadamente las asanas, dentro de sus propios límites, y de este modo lograr más beneficios de ellos. Las modificaciones son necesarias porque muchas personas comienzan en edad avanzada o que sus cuerpos no están en buen estado a pesar de ser jóvenes. Esto puede deberse a falta de ejercicio, a una dieta pobre o a tensión y esfuerzo. Cualquiera sea la razón, el resultado a menudo es una coordinación pobre, respiración limitada, falta de elasticidad, debilidad en ciertas partes del cuerpo, o todas en su conjunto.

Las modificaciones ayudan a evitar el peligro que en estudiantes con estado físico deficiente se anulen los efectos beneficiosos de lAs asanas, intentando demasiado, practicando mal las posturas, que se lastimen o que abandonen las prácticas.

Una contrapostura elimina los efectos negativos de anteriores asanas y, en consecuencia, le ayuda a mantener un equilibrio psicológico durante su práctica. Habitualmente, una contrapostura funciona en la dirección contraria al asana anterior, pero de un modo más suave y menos vigoroso. A fin de contrarrestar los efectos mentales o psicológicos de las posturas dinámicas, vigorosas y expandentes, como Virabhadrasana o héroe 1, Trikonasana o triángulo y Ustrasana, o camello, el efecto es abrir, liberar inhibiciones y tensiones mentales se utilizan posturas como Uttanasana o pinza de pie y con Vajrasana o postura del niño (ver figuras). A fin de equilibrar los efectos físicos del asana anterior (o de las asanas anteriores), se debería observar cuáles son las partes del cuerpo que más trabajaron y que en consecuencia necesitan compensación. Por ejemplo, con una asana vigorosa como el Uttanasana o pinza de pie, los músculos de la espalda y los tendones de las corvas se estiran muy vigorosamente y el movimiento contrario, en el que se contraen, por ejemplo el Utkatasana o silla, el Apanasana o hamaca, ayudan a contrarrestar este estiramiento. (Ver figuras).

En una postura sedante como el Ardha Padmottasana o sable, la espalda y las piernas también se estiran y el pecho se comprime; una contrapostura como el Kandarasana o medio puente, con los brazos extendidos atrás, elimina los efectos negativos abriendo el pecho y los músculos de la espalda, aflojando los hombros y flexionando las piernas.

Una contrapostura tal vez no sea suficiente para eliminar los efectos combinados de un asana. El Trikonasana o triángulo torcido necesita dos contraposturas. Como postura de torsión, necesita una anteflexión como contrapostura a fin de ayudar a que los músculos y órganos se realineen, de modo que realizaria un Utthita moordasana o perro, sin embargo, esto necesitará, a su vez, una contrapostura para las piernas, las caderas, la ingle y la espalda, como lo es el Utkatasana o silla.

En general, si una postura se la mantuvo estáticamente, la contrapostura debería ser dinámica. Esto ayuda para trabajar y elastizar las regiones que experimentaron el máximo esfuerzo. Por otra parte, si se ha usado dinámicamente una postura, la contrapostura puede ser estática. Sin embargo, esto no es una norma rígida e invariable; recordemos que dependerá de la fuerza, elasticidad y la calidad de concentración de cada persona para la elección de las posturas y contraposturas.

El tiempo en que la persona o el alumno podrá mantener la asana y contrapostura variará según cual difícil encuentre esa postura en particular, recordar que siempre se aumentará el tiempo en forma gradual, sin exigirse. La práctica de las mismas debe ser creativa, viva y alerta, no aburrida ni rutinaria. Si su atención no participa completamente en su práctica y si su mente está en otra parte, entonces el resultado será mucho menos eficaz. Una vez que su mente aprendió los principios básicos del Vinyasa en asanas y Pranayama, el alumno podrá experimentar bajo guía, ensayando diferentes secuencias y diferentes ritmos.

Es esencial la guía de un maestro capacitado, él corregirá las posturas y la forma correcta de respirar ya que mantiene una relación con la mente, y la usa para ayudar a desarrollar la mente hacia una percepción elevada. Si bien el Pranayama es la disciplina principal en este sentido, la práctica de las asanas, particularmente cuando a la respiración se la usa muy exactamente, es una preparación importante que vincula e integra a los asanas y el Pranayama. El objetivo de la respiración en las asanas es mantener una armonía entre el movimiento del cuerpo y el movimiento de la respiración. Es por esto que todos los movimientos de expansión, de apertura, se usan con una inhalación y los movimientos de contracción se efectúen habitualmente en la exhalación, cuando el pecho y el abdomen también se contraen. Los movimientos de torción también se efectúan en la exhalación.

La etapa de descenso del Vinyasa esta relacionado con el Pranayama que le sigue. El concepto de Vinyasa en Pranayama es precisamente el mismo que en las asanas. Se necesita elegir una dirección o un objetivo particular, luego necesitará prepararse para ir aumentando paulatinamente la intensidad de las prácticas en pasos pequeños para alcanzar la meta. La cantidad de respiraciones en cada paso es habitualmente entre 4 y 12 y se las conoce como una ronda de respiraciones, consistiendo una respiración en una inhalación y una exhalación. Tras haber completado la parte principal del Pranayama, la debería seguir, por lo menos, una ronda para ir disminuyendo, sería la etapa de descenso del Pranayama, ayudando a mantener un equilibrio fisiológico y psicológico. El Pranayama permite alcanzar una ventilación muchas veces superior a las posibilidades del sujeto normal, incluso el que ha practicado reeducación respiratoria. En algunos sujetos particularmente deficientes desde el punto de vista respiratorio, bien sea constitucional esa deficiencia, o en relación a ciertas deformaciones torácicas, han conseguido mejorar con rapidez la eficacia respiratoria. Se asiste rápidamente a una mejoría corroborada por los exámenes funcionales respiratorios, en particular por la baja del volumen residual, lo cual traduce el aumento de fuerza de los músculos de la espiración.
 
 
 
 

c) DESCENSO: Finalmente, en esta etapa nos preparamos para la relajación.

Acuéstese y descanse. La relajación es crucial para permitir que el cuerpo, la mente, y el espíritu reciban los frutos de su práctica. A los que sufren escoliosis les resulta difícil relajarse, debido a que los músculos están tensionados para soportar una columna despareja. La curación es en la parte física pero también esta involucrada la conciencia, la mente, y el espíritu.

Pueden cubrirse con una frazada, ponerse medias, ya que generalmente durante la relajación se baja la temperatura corporal.

La relajación puede consistir en respirar libre y profundamente de 3 a 5 repeticiones, también repasar mentalmente las partes del cuerpo desde los pies a la cabeza e ir relajándolas, que consiste en la rotación sistemática de la conciencia del cuerpo o dirigida con o sin música.

El Yoga Nidra se divide en 3 partes: la preparación, la relajación, la resolución positiva, la rotación de la conciencia, la resolución nuevamente (la misma que al comienzo) y la parte final. Se puede agregar conteos en la respiración en forma descendente, visualizaciones. Su duración aproximada es de 25 minutos.

El Yoga Nidra se deriva de los tantras y es una poderosa técnica en la que se aprende a relajarse de manera consciente. En el yoga nidra el sueño no se considera una relajación, es el estado de sueño dinámico. Es un método sistemático de inducir completa relajación física, mental y emocional. El estado de relajación se alcanza cuando la mente se torna hacia adentro, alejándose de la experiencia exterior. Si la conciencia puede separarse de la experiencia externa y del sueño, se vuelve muy poderosa y puede aplicarse de varias maneras; por ejemplo, para desarrollar la memoria, aumentar el conocimiento y la creatividad o transformar la propia naturaleza.

El secreto de la transformación está en la liberación de las tensiones, la relajación y la paz mental. Cuando una persona está bajo tensión, su comportamiento está influenciado por ella y cuando se relaja se vuelve natural. Conoce la realidad, la verdad, por lo tanto sabe como comportarse porque el conocimiento de la verdad es necesario para el comportamiento correcto. El conocimiento de la verdad sólo viene cuando estamos libres de tensión.

También en esta etapa de descenso de la clase se pueden cantar mantras, como el OM u otros, visualizar una vela, una imagen, etc, dependerá del tiempo con que se dispone.

A continuación se muestran algunas fotos de movimientos y posturas (a manera de ilustración ) recomendables para la tercera edad.
 

IV.- CONCLUSIÓN

Nuestra salud y nuestra existencia misma dependen de las funciones respiratorias y circulatorias. Estas son las dos puertas de acceso al reino del organismo humano y si cualquiera de ellas se ve bloqueada, alterada o cerrada se originan enfermedades.

La mente es creativa y destructiva, por un lado su mente duda y fabrica miedos, por el otro, desea abordar a la práctica del yoga sin tener en cuenta su edad avanzada.

Deben decirle al lado destructivo de la mente que se quede callada, y entonces podrán aprender.

Como se señalara al comienzo del trabajo:

¡ NUNCA ES DEMASIADO TARDE EN LA VIDA PARA PRACTICAR YOGA !

Hasta cierto punto, el yoga puede considerarse una ciencia médica. Con frecuencia el movimiento hace las veces de remedio; mientras que todos los remedios del mundo no pueden hacer las veces del movimiento.

¡HAY QUE EMPEZAR DE LLENO!




V.- FIGURAS
 
 

VI.- BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

    1. "Yoga y Salud", Indra Devi.
    2. "Yoga para Occidente", Iam Rawlinson.
    3. "El Yoga Terapéutico", Pierre Jacquemart.
    4. "Yoga Nidra", Swami Satyananda Saraswati.
    5. "Perfecciono mi Yoga", André Van Lysebeth
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